Harry Potter es la saga literaria que más me ha enganchado en mi vida (si bien es verdad que tampoco es que la variedad de mi lectura sea muy amplia). En honor a ella, voy a hacer un análisis de la obra completa desde el punto de vista de un ávido fan y con mucha subjetividad.
Un chico descubre que es mago, que además es famoso y que tiene una plaza en un colegio de magia. El ámbiente mágico en el que se mueve la acción del primero y los cinco siguientes libros es dicho colegio: Hogwarts. Y es que éste es uno de los alicientes que hacen la saga tan adictiva, un escenario verdaderamente de ensueño, que consigue adaptar la vida diaria de los jóvenes y niños
reales al ámbiente mágico cambiando Matemáticas, Literatura e Historia por Transformaciones, Defensa Contra las Artes Oscuras y Encantamientos. De esta forma se consigue que el lector se sienta de cierta manera, identificado con el mundo que encuentra en el libro pero a su vez le engancha todavía más gracias a los adornos mágicos. Es decir, que uno de los puntos más fuertes de la saga es la ambientación.
La historia en sí también está bastante trabajada y se nos muestra a cuentagotas a través las páginas de estos siete libros. La trama de cada libro es bastante intrigante y se caracteriza por finales bastante inesperados y sorprendentes.
El primer libro es un alijo de magia e imaginación que abre las puertas a la historia que se irá desarrollando en las siguientes entregas y que empieza aquí. Mientras vemos como Harry entra en contacto con la magia por primera vez, vamos conociendo a profesores y compañeros y para, finalmente enterarnos de que
Snape no era tan malo como parecía y de que Voldemort seguía haciendo de las suyas mediante el profesor Quirrel, que da Defensa Contra las Artes Oscuras. Todavía puedo leerlo de nuevo y volver a emocionarme, es quizá mi favorito por ser el primero.
El segundo presenta una historia paralela que, a pesar de ser menos importante, no es menos interesante.
La leyenda de la Cámara de los Secretos y el Heredero de Slytherin que no viene a ser otro que el malo de siempre pero que posee a Ginny en lo que todavía no sabíamos que era un Horrocrux. A pesar de ello el ambiente
serpientes~arañas de este libro hace que no sea de los que más me gustan. El profesor de D. C. A. O. de este curso es un escritor que se hizo famoso a base de vender historias de otros valientes magos como propias: Lockhart.
En
El prisionero de Azkaban se nos descubren más detalles sobre los padres de Harry y su historia, así como de sus amigos Lupin, el profesor de D. C. A. O.,
Sirius que
resulta no ser el asesino que en un principio se nos presenta y Pettigrew, culpable de las acusaciones de Sirius. También vemos por primera vez Hogsmeade y sabemos de la existencia de Azkaban. Éste sí que consiguió captarme y engancharme de veras.
El cáliz de fuego es el mejor para la mayoría por todo lo que rodea al Torneo de los Tres Magos, y una trama que desemboca en un final totalmente inesperado y bastante trágico:
la vuelta de Voldemort, planeado desde un principio por un mortífago que se hizo pasar por Ojoloco Moody, profesor de D. C. A. O. Y en este libro es donde empiezan a verse muertes, si bien esta tampoco era muy importante, la de Cedric Diggory, es una forma de prepararnos para lo que viene.
En la quinta entrega, Harry y todos los que le rodean se encuentran de repente con que
el Ministerio no les cree cuando dicen que Voldemort ha vuelto y se mete en Hogwarts mediante la horrible profesora de D. C. A. O. Dolores Umbridge. Al final con la trágica y, a mi parecer mal explicada, muerte de Sirius y la entrada en razón del Ministerio, nos damos cuenta de que había una profecía y en este punto si pides mi opinión es cuando la historia empieza a liarse demasiado. Lo que más me llamó de este libro es que hubo más acción fuera de Hogwarts y se vio un poco del mundo exterior: el Ministerio, Grimmauld Place y San Mungo.
El penúltimo libro me parece más el pre-siete que el seis. Lo que hace es plantearse todo acerca de los Horrocruxes y contarnos detalles sobre la vida de Voldemort. Todo ello se salva por un final que ha pasado a formar parte de la sabiduría popular:
Dumbledore es asesinado por Snape, quien este curso consigue por fin el puesto de D. C. A. O. que tanto ansiaba. Creo que este libro más que
Harry Potter y el príncipe mestizo (o ..."
y el misterio del príncipe") debería llamarse
Harry Potter y la muerte de Dumbledore. En este libro es cuando más parece que afloran las hormonas de los personajes que empiezan a salir unos con otros (nunca me gustó la pareja Harry-Ginny, pero en fin, qué remedio).
Y por fin el gran final, la última entrega, en la que Harry, Ron y Hermione no van a Hogwarts sino que se dedican a buscar los seis Horrocruxes pese a que la gran batalla final se desarrolla en el colegio. Era muy de esperar que Harry fuera el último Horrocrux y hubiera sido un final bastante alucinante que tanto él como Voldemort hubieran muerto, pero la forma que tuvo J.K. de deshacerse de este embrollo no me gustó un ápice. Se explica en un capítulo (el llamado King's Cross) que yo hubiera borrado totalmente del libro pues me pareció bastante ilógico y extraño. En él que la autora juega con cosas tan ambiguas como la muerte y el alma y hace que parezca una completa paranoia. Una excusa mediocre para que Harry no muriera y una posterior muerte de Voldemor bastante cutre (le rebotó un hechizo) que sumado a un epílogo que (según he corroborado con varias amigas) parece un
fan-fiction en el que aparecen todos felices con sus hijos (especial mención a Albus Severus y su precioso nombre) hacen del final del libro algo bastante decepcionante si pides mi opinión. De todas formas el libro merece la pena sólo por leer el capítulo en el que se cuenta toda
la historia de Snape, es precioso. Una historia de amor que no había esperado bajo ningún concepto. No obstante lo de las tres Reliquias de la Muerte me pareció muy acertado e interesante y el cómo se nos hizo ver que Dumbledore no era tan perfecto como parecía.
Pero, con final decepcionante o no, Harry Potter siempré tendrá un lugar en mi corazón, parte de mi infancia le pertenece, he crecido con él y he disfrutado con él,no tanto con las dos últimas entregas como con las cinco primeras, pero nunca he dejado de disfrutar. Rowling ha conseguido contar una historia que tardará mucho en ser olvidada si es que se olvida algún día y se merece cada euro que ha ganado con ella.
